Panorama desde la teoría de la geopolítica de los conflictos

 

Resumen

Este artículo analiza la geopolítica de los conflictos en Eurasia, desde sus raíces históricas hasta las tensiones actuales derivadas de la anexión de Crimea en 2014 y la invasión de Ucrania en 2022. Se examinan las motivaciones estratégicas, la transformación del orden internacional y la reconfiguración de alianzas en un mundo multipolar, así como la compleja relación entre Ucrania, Rusia y Occidente. Además, se evalúan las perspectivas futuras del conflicto en el contexto de las controvertidas negociaciones iniciadas por el presidente Trump con Putin y Zelensky.

Palabras clave: Geopolítica; Conflicto; Eurasia; Crimea; OTAN; Ucrania; Rusia

Introducción

La región euroasiática se erige como uno de los escenarios más estratégicos y conflictivos del mundo actual. Su posición geográfica, en el cruce entre Oriente y Occidente, la convierte en un territorio donde convergen intereses económicos, culturales y políticos que han dado lugar a disputas históricas y contemporáneas. Los recientes acontecimientos –la anexión de Crimea en 2014 y la invasión de Ucrania en 2022– han reconfigurado las dinámicas de poder en la zona, poniendo en tela de juicio el orden internacional basado en normas posbélicas y desafiando la integridad de las fronteras establecidas.

En este contexto, se han abierto nuevos frentes diplomáticos y estratégicos. Las negociaciones iniciadas el pasado 12 de febrero por Donald Trump, que imponen condiciones como la pérdida definitiva de Crimea y la exclusión de Ucrania de la OTAN, reflejan la complejidad de la situación. Este artículo se estructura en siete apartados que profundizan en distintos aspectos de la geopolítica del conflicto, antes de concluir con un análisis sobre las perspectivas futuras y la incertidumbre que persiste en el escenario global.

1. Razones geopolíticas para un conflicto en la región euroasiática

La región euroasiática ha sido durante siglos un cruce de caminos decisivo que une diversas culturas y economías. Su ubicación estratégica le confiere una importancia especial, ya que alberga rutas comerciales históricas, recursos energéticos vitales y accesos privilegiados a cuencas marítimas como la del Mar Negro. Desde la teoría del Heartland de Halford Mackinder (1904), se ha considerado que quien controle Eurasia tendrá una ventaja global.

La lucha por el control de estos territorios se remonta a épocas en que imperios y Estados buscaban expandir sus dominios. En el contexto contemporáneo, la anexión de Crimea en 2014 ejemplifica cómo estos intereses geopolíticos persisten. Rusia, al incorporar Crimea, aseguró una posición estratégica que le permite controlar el acceso al Mar Negro y reafirmó su derecho a intervenir en regiones que históricamente han estado bajo su influencia.

Esta maniobra se inscribe en un largo proceso de competencia por esferas de influencia, en el que factores como el acceso a recursos energéticos, la seguridad de rutas comerciales y el prestigio geopolítico se interrelacionan. Según Mearsheimer (2014), la expansión de la OTAN hacia el este y la rivalidad inherente a la lucha por el control de territorios críticos han sido determinantes en la escalada de tensiones en la región. Estos elementos combinados han generado un ambiente propicio para conflictos que se extienden más allá de las fronteras nacionales y afectan el equilibrio de poder a nivel global.

2. Relevancia geopolítica y su impacto en el orden internacional

El conflicto en Eurasia no solo afecta a los países involucrados, sino que también tiene consecuencias profundas para el orden internacional. La integridad de las fronteras, un principio fundamental establecido tras la Segunda Guerra Mundial, se ve seriamente cuestionada ante movimientos unilaterales como la anexión de Crimea.

Las acciones emprendidas en 2014 y 2022 han forzado a la comunidad internacional a reconsiderar los mecanismos de seguridad colectiva y a replantear la eficacia de las instituciones multilaterales. La respuesta de Occidente, caracterizada por la imposición de sanciones económicas y el fortalecimiento de alianzas militares, evidencia un intento de restablecer un orden basado en reglas, aunque con resultados inciertos.

Kissinger (2014) subraya que estos eventos marcan una transformación en el equilibrio de poder mundial, donde la confrontación entre potencias tradicionales se intensifica. La crisis en Eurasia desafía el paradigma de la cooperación internacional y plantea interrogantes sobre la viabilidad de un sistema global que, pese a estar sustentado en acuerdos multilaterales, se enfrenta a la realidad de intereses divergentes y rivalidades históricas. Este reajuste del orden internacional tiene implicaciones que trascienden el ámbito regional, afectando la estabilidad política y económica a nivel global.

3. El conflicto como elemento fundamental en las relaciones internacionales

En la región euroasiática, el conflicto refleja la naturaleza conflictiva del sistema internacional, marcado por la anarquía, o la ausencia de una autoridad central que regule las relaciones entre los Estados. Esta situación genera una constante competencia por poder y seguridad. Según el realismo político, la acumulación de poder en un estado genera inseguridad en los vecinos, lo que provoca una espiral de militarización. En este contexto, la competencia entre potencias como Rusia y Occidente ejemplifica la dinámica de la amenaza mutua, agravando los dilemas de seguridad.

Las teorías realistas, especialmente las desarrolladas por Waltz (1979), sostienen que la búsqueda de seguridad lleva a los Estados a adoptar estrategias que, en muchos casos, derivan en conflictos armados y disputas territoriales. La crisis derivada de la anexión de Crimea y la invasión subsiguiente de Ucrania evidencian cómo, en ausencia de un marco regulador fuerte, los Estados se ven impulsados a actuar unilateralmente para salvaguardar sus intereses vitales.

Dicho escenario de confrontación perpetua no solo refuerza la idea de que el conflicto es un elemento intrínseco a las relaciones internacionales, sino que también pone de relieve el dilema de seguridad: la acumulación de poder en un estado genera un efecto dominó que aumenta la inseguridad en sus vecinos, provocando una espiral de militarización y tensión. La interdependencia entre las estrategias defensivas y ofensivas de los actores internacionales resulta, en última instancia, en un ciclo de confrontación que dificulta la construcción de un equilibrio duradero.

Desde la perspectiva del realismo político (Morgenthau, 1948), el conflicto es inherente a la política internacional debido a la lucha por el poder y la seguridad. En la región euroasiática, las naciones buscan maximizar sus intereses estratégicos, lo que lleva a disputas constantes. La competencia entre potencias, como Rusia y Occidente, ejemplifica la dinámica de seguridad y amenaza mutua, descrita en la teoría de los dilemas de seguridad (Jervis, 1978).

4. Análisis de cómo el conflicto ha redefinido las alianzas internacionales

El rol de la OTAN, la postura de Rusia, Ucrania y el papel emergente de China

La evolución del conflicto en Eurasia ha obligado a una reconfiguración profunda de las alianzas internacionales, lo que se refleja en la respuesta estratégica de múltiples actores. La expansión de la OTAN hacia el este, impulsada por la necesidad de garantizar la seguridad de sus Estados miembros, ha sido interpretada por Rusia como una amenaza directa a su esfera de influencia histórica.

Rusia ha fortalecido su relación con China como contrapeso a Occidente, lo que evidencia un realineamiento estratégico (Allison, 2018). Así mismo, ha adoptado una postura firme y defensiva, reclamando el reconocimiento de su control sobre territorios como Crimea y las zonas del este de Ucrania. Este enfoque además de ser un reflejo de su estrategia geopolítica, también es una manera de reafirmar su estatus en un contexto internacional que percibe como cada vez más hostil a sus intereses.

Por otra parte, Ucrania se ha convertido en el epicentro de esta lucha, intentando equilibrar su deseo de integrarse en estructuras euroatlánticas con las presiones y amenazas ejercidas por su vecino. En este complejo entramado, el papel emergente de China adquiere una relevancia especial. Como señala Trenin (2014), el ascenso de China introduce un nuevo actor que desafía el liderazgo estadounidense y ofrece alternativas estratégicas y económicas a nivel global. La presencia de China modifica la dinámica de poder en Eurasia y cuestiona la eficacia de las alianzas tradicionales, abriendo paso a una configuración internacional más fluida y multipolar.

5. Explorar la historia de las relaciones entre Ucrania, Rusia y Occidente

La relación histórica entre Ucrania, Rusia y Occidente es extensa y compleja, marcada por episodios de integración, dominación y conflicto. Ucrania, situada en la encrucijada de dos grandes tradiciones culturales y políticas, ha sido tradicionalmente considerada como un puente entre el mundo oriental y occidental.

Durante el período del Imperio Ruso y, posteriormente, en la era soviética, Ucrania experimentó un proceso de integración forzada que, tras la disolución de la Unión Soviética, dejó un legado de tensiones y aspiraciones de independencia. La búsqueda de una identidad propia y el deseo de integrarse en estructuras democráticas y euroatlánticas se han enfrentado a la resistencia de un poder que busca mantener una influencia histórica en la región.

La anexión de Crimea en 2014 reavivó viejas heridas y tensiones latentes, simbolizando el choque entre la aspiración de Ucrania a forjar un futuro independiente y la insistencia de Rusia en preservar su esfera de influencia. Snyder (2018) analiza cómo este legado histórico continúa condicionando las relaciones actuales, donde cada acción se interpreta a la luz de décadas de confrontación, desconfianza y aspiraciones divergentes.

6. Factores como la OTAN, la Unión Europea y el legado soviético

El escenario geopolítico de Eurasia está profundamente influenciado por la acción de instituciones como la OTAN y la Unión Europea, así como por el persistente legado de la era soviética.

La expansión de la Alianza Atlántica hacia el este se presenta como una estrategia de seguridad para sus países miembros, buscando garantizar la estabilidad en una región que ha sido históricamente volátil. Sin embargo, este enfoque ha sido interpretado por Rusia como una injerencia directa en su esfera de influencia, lo que agrava las tensiones y alimenta la sensación de encierro geopolítico.

Por otro lado, la Unión Europea aspira a promover una integración política y económica que fomente la cooperación y la estabilidad en Europa del Este, aunque sus esfuerzos se ven obstaculizados por la falta de una política exterior unificada y por divergencias internas. Además, el legado soviético sigue presente en las estructuras administrativas, económicas y sociales de muchos países de la región, condicionando sus políticas y generando resentimientos históricos que complican la búsqueda de soluciones consensuadas.

Gressel (2016) subraya que la influencia del pasado soviético determina la forma en que se perciben las acciones contemporáneas e impide la formulación de respuestas integradas y duraderas, al entrelazar intereses estratégicos actuales con viejas rivalidades y heridas históricas. Por consiguiente, el legado soviético continúa influyendo en la política y la identidad de países como Ucrania y Rusia, siendo un factor que complica las negociaciones actuales y el futuro de las relaciones internacionales, en un escenario donde las divisiones sobre la soberanía de Crimea siguen latentes.

7. Perspectivas futuras del conflicto entre Rusia y Ucrania

El futuro del conflicto entre Rusia y Ucrania es incierto y dependerá de múltiples variables que van desde la estabilidad interna de los países involucrados hasta las dinámicas de poder en el escenario internacional. El pasado 12 de febrero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició conversaciones con Vladimir Putin y Volodymyr Zelensky con el objetivo de negociar el fin del conflicto, estableciendo dos premisas fundamentales que marcarán el rumbo de las negociaciones:

(1) Fronteras irreversibles: Se plantea que las fronteras de Ucrania no deben revertir a la situación de 2014, lo que implicaría la pérdida definitiva de Crimea y, potencialmente, de otras regiones ocupadas por Rusia.

(2) Exclusión de la OTAN: Se establece que Ucrania no podrá integrarse en la OTAN, en respuesta a las preocupaciones de seguridad de Moscú respecto a la expansión de la Alianza hacia sus fronteras.

Estas condiciones han generado un debate intenso y polarizado en la comunidad internacional. La administración de Zelensky ha reiterado que cualquier acuerdo debe garantizar la seguridad y soberanía de Ucrania, exigiendo compromisos concretos para su protección a largo plazo. Al mismo tiempo, diversos líderes europeos han manifestado su descontento por la aparente exclusión de la Unión Europea en estas negociaciones, subrayando que la resolución del conflicto debe contar con el respaldo y la participación activa de las potencias europeas, dada la magnitud del impacto geopolítico.

Rusia, por su parte, ha recibido la propuesta con cautela, afirmando que cualquier acuerdo debe reconocer su control sobre Crimea y sobre las regiones del este de Ucrania actualmente bajo ocupación. Además, el Kremlin ha condicionado su participación a la eliminación progresiva de las sanciones económicas impuestas por Occidente.

En dicho escenario, el futuro del conflicto se perfila como un proceso altamente incierto: por un lado, la posibilidad de alcanzar un acuerdo que redefina el mapa geopolítico de Europa del Este y el equilibrio de poder entre Occidente y Rusia; por otro lado, la amenaza de una prolongación indefinida del conflicto, con consecuencias negativas para la seguridad regional y la estabilidad global. La efectividad de las negociaciones y la voluntad de los actores internacionales de comprometerse en un proceso de reconciliación serán decisivas para determinar si se logra una solución duradera o si el enfrentamiento se extiende en el tiempo.

Conclusión

El análisis de la geopolítica de los conflictos en Eurasia revela una compleja interacción de factores históricos, estratégicos y políticos que han dado forma al escenario actual. La anexión de Crimea en 2014 y la invasión a gran escala de Ucrania en 2022 han transformado las dinámicas de poder, reconfigurando alianzas tradicionales y dando lugar a nuevas rivalidades en un mundo cada vez más multipolar.

Las negociaciones recientes, con condiciones que imponen cambios irreversibles en las fronteras y en la estructura de seguridad regional, evidencian las profundas divisiones entre los intereses soberanos y las estrategias de seguridad. El futuro del conflicto dependerá en gran medida del apoyo continuo de Occidente a Ucrania, de la estabilidad interna en Rusia y de la capacidad de los actores internacionales para entablar un diálogo efectivo que conduzca a un acuerdo sostenible. Sin una solución integral, la prolongación del enfrentamiento seguirá afectando el equilibrio de poder en Europa del Este y planteará serios desafíos para la seguridad global.

Referencias

Allison, G. (2018). Destinados a la guerra: ¿pueden Estados Unidos y China escapar de la trampa de Tucídides? Houghton Mifflin Harcourt.

Gressel, G. (2016). Russia and the West: The long road of uneasy cooperation. European Council on Foreign Relations.

Jervis, R. (1978). Cooperación ante el dilema de la seguridad. World Politics, 30(2), 167-214. https://doi.org/10.2307/2009958

Kissinger, H. (2014). World order. Penguin Press.

Mackinder, H. (1904). El eje geográfico de la historia. The Geographical Journal, 23(4), 421-437. https://doi.org/10.2307/1774951

Mearsheimer, J. J. (2014). The tragedy of great power politics. W.W. Norton & Company.

Morgenthau, HJ (1948). Política entre naciones: la lucha por el poder y la paz (7.ª ed.). McGraw-Hill.

Snyder, T. (2018). The road to unfreedom: Russia, Europe, America. Tim Duggan Books.

Trenin, D. (2014). Russia's intervention in Ukraine: The fallout and the future of the West. Carnegie Moscow Center.

Waltz, K. (1979). Theory of international politics. Addison-Wesley.

Publicado: 16 de marzo de 2025. https://www.geodese.com/2025/03/13/panorama-desde-la-teoria-de-la-geopolitica-de-los-conflictos/  Podcast: https://open.spotify.com/episode/6sxn1lNCTMQiQaH664WVh0?si=2NCBrH4vTuOeHh70PxAm0w&nd=1&dlsi=8bdf7a3599c14931


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